Un grupo de vecinos de San Isidro decidió aunar esfuerzos para construir productos que optimicen la seguridad de los profesionales de la salud de los tres hospitales municipales que están en contacto con pacientes infectados con Covid-19.
Son cabinas de intubación diseñadas para evitar el contagio al momento del manejo de la vía aérea del paciente y brazos articulados con placa protectora de rostro para oftalmólogos y odontólogos, entre otras funciones.
El COVID-19 es una enfermedad infecciosa que fundamentalmente ataca el aparato respiratorio. Estos equipos sirven para evitar el contagio por aerosolización, es decir, las microgotas que pueda expulsar el paciente infectando al personal de salud que lo asista
Estas cabinas permiten el manejo de la vía aérea del infectado forma segura, logrando intubar al paciente para que pueda tener una asistencia respiratoria mecánica.
Las cabinas son desarmables lo que permite su correcta limpieza para volver a utilizarlas.
El otro dispositivo es un brazo articulado (270º de rotación) con placa protectora de rostro y luces led.
Es ideal para los especialistas que trabajan de cerca con el paciente como oftalmólogos, odontólogos u otorrinos.
Pero también resulta óptimo para los profesionales de la salud que realizan las muestras de hisopados.




