Lunares y manchas en la piel pueden ser una señal de alerta, por lo que es aconsejable una vez al año hacerse el chequeo de lunares.
Para eso, es de gran ayuda aprender la regla del ABCDE que consiste en observarse el lunar y dividirlo en dos:
A) Se refiere asimetría, es decir, cuando una mitad es diferente a la otra.
B) Es del borde, hay que observar si los bordes son irregulares.
C) De colores, cuando tiene más de un color nos tiene que llamar la atención.
D) Se refiere al diámetro, si el tamaño del lunar es de más de 6 milímetros puede ser una lesión.
E) De evolución. Si cambia de forma, pica o sangra.
Es de suma importancia el chequeo anual con el dermatólogo/a para detectar precozmente alguna lesión que con el tiempo puede evolucionar a un cáncer de piel.




